Lecciones del ciclo de Ron Dennis.

 

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Como si hubiese muerto realmente, como si un infarto impidió que colocara sus pies en el frío y elegante marmol rosa atemperado a 21° que le recibe en su seguramente espectacular suite para activarse de inmediato en su irredimible andar por mas de 50 años. Decenas de cronistas, periodistas y analistas; Muchos casi biógrafos, se han dedicado a manifestar su respeto, admiración y también desconcierto ante el apartamiento brusco, intempestuoso de Ron Dennis de la dirección del equipo al que convirtió en emporio por decádas: McLaren.

Incluso para quién suscribe estas líneas, Dennis es junto a hombres como Ecclestone y Sir Frank Williams un tipo digno de admirar. Ha sido parte esencial del crecimiento de la Fórmula Uno tal y como la conocemos hoy día. Levantó desde la nada a un equipo anónimo hasta convertirle en una entidad ganadora, con personalidad propia y protagonista de primer nivel. Su visión la transformó en proyección y esa proyección se concretó en una luminosa realidad. Solo, que las realidades no son eternas, pertenecen a un espacio, a un ciclo de tiempo. Al menos en la Fórmula Uno.

Hace mas de década y media que McLaren no conquistaba un título de constructores. Y desde 1999 hasta 2008 tuvieron que esperar para que Lewis Hamilton -Made in Woking- les guiara en la sequía de pilotos. Demasiado para el optimisto sempiterno y arrogante de Mr Dennis.

Dennis entendió rápidamente que la Fórmula Uno del futuro, esa que avizoraba por allá por el 2000 y tanto se volvería una danza grotesca de dinero proveniente de grandes intereses o de constructores y no de “yuppies” entusiastas por ver a sus autos correr un domingo cual caballos en el hipódromo o como tampoco de artesanos apasionados y autócratas que como él, sacaron en una era de negocios adustos y métodos industriales ventaja en el trabajo duro e innovador. Fue por ello que reaccionó certeramente convirtiendo a McLaren en algo mas que un equipo de carreras: Catering, tecnología médica y especialmente fabricación de Super Autos. Ello garantizaría la sustentación y los recursos pero ¿A coste de que? De aliarse con socios mayoritarios bajo la condición de que sería el y solo él, quién llevara las directrices del asunto.

Error de cálculo. Sorprendente en un tipo definido como complejo, audaz, centrado, ególatra y mucho mas. Su empecino direccional mostraba señales de agotamiento. La larga alianza con Mercedes finalizó y de inmediato el conglomerado alemán comenzó a hacer historia propia y ganadora. Decenas de pilotos de magnífico nivel huyeron hastiados de Woking sin resultados satisfactorios. Escándalo de espionaje, conflicto interno entre pilotos, empecino a re-contratar a uno de esos pilotos. Son demasiadas aristas sueltas que hastiaron a Ojjeh y “los bahreiníes” como se les conoce a quienes realmente gobiernan el destino económico de McLaren con un 50% de acciones ahora aliadas a Mansour que fue un gran amigo de Dennis. El gran total es un 75% en su contra.

Pero saliendonos de los intringulis, la caída de Dennis podría significar un largo período de inestabilidad para McLaren. Y esto se une al desconcierto impreciso que vive Ferrari y la lejanía de éxitos que padece Williams ¿Coincidencial en que tres grandes protagonistas de las glorias estén al tiempo en esa situación? No. No lo es.

Son los indicios de algo mas profundo. Es la transformación del negocio en algo mas allá. Podríamos unir incluso el ingreso de Liberty Media y el solapado alejamiento de Ecclestone. Es la transformación en la que habrán derechos comerciales mas equitativos y protagonistas llenos de ecología, música disco y mucha energía eléctrica. Es la era donde el cockpit cerrado será inevitable. Es la dirección de los líderes y no de los jefes. Será seguramente en el futuro el deporte-show de los patricinadores de marcas multi nivel y de grandes magnátes de medios. Imagine a Herbalife, Apple, Samsung, Facebook, con sus propios equipos o bien aliados a equipos que se asemejen a ellos.

A su manera, los éxitos en los últimos años de Red Bull y Mercedes son la mejor muestra de lo que acá comentamos. Los primeros no necesitan diversificación financiera. Se metieron en el negocio por diversión, mercadeo y pasión. Colocaron mucho dinero sobre la mesa, removieron lodos con su presencia política, y contrataron la mejor gente posible. Olfatearon su propia granja de material humano. Los segundos tampoco tienen límites financieros aparentes, dividieron a su marca en un equipo con inversionistas sectorizados. Contrataron gente de primer nivel. No escatimaron esfuerzos. Conocen el negocio automotor. Y la Fórmula Uno es solo un apéndice de dicho negocio.

Para permanecer en la Fórmula Uno necesitarás una reinvención profunda o ceder el paso. Entender que nadie es necesario ni indispensable. Rodearte de jóvenes, hacer un organigrama dinámico y pelear con garras tus derechos y deberes. La autocracia, el jefazgo, el dominio absoluto están en demodé. El que tenga ojos que vea y busque una puerta por donde salir de manera elegante o que abra esa misma puerta al futuro.

 

 

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