Camino al campeonato: Verstappen catapulta a Hamilton.

Así quedaron los coches de Verstappen y Raikkonen

El camino al campeonato en Fórmula Uno no depende solamente del talento del piloto, de su constancia o de su mecánica. También hay factores externos que deben ser manejados con una delicadeza extrema. Es un campo minado de pequeños explosivos que no se deben pasar por alto. Pequeñas minas que se lanzan a tu mente y si no racionalizas la respuesta, puedes terminar en un desastre.

Y eso es lo que ocurrió con Sebastián Vettel en apenas escasos metros desde la largada del Gran Premio de Singapur. Cayó gravemente herido. Y la recuperación no es de buen pronóstico.

Tras un viernes en el que Red Bull mostró las garras de su técnico y capáz RB13 en las calles de Marina Bay,  Ferrari tuvo entonces la inquietud de necesitar sofocar al plantel austríaco con una excepcional puesta a punto y recurrir a la genialidad de Vettel. Fue así, cuando el germano que tiene al calco el cómo hacer las cosas bien en el imponente trazado de gestión nocturna, desató una feroz cacería por la posición de cuerda. Su logro incluyó dos roces severos a los muros. Al término, sacó meritorios 0,3 segundos sobre el holandés cuya expresión corporal no ocultaba su decepción. Era el mejor momento para volver a la palestra tras un desastroso hilvanar de sucesos infortunados de este año tras convertirse en la vedette con su fulgurante debut en 2016.

Casi histérico, casi fuera de control, Vettel gritó efusivo por radio, elogió a su equipo, habló en Italiano. Parte del trabajo había sido cumplido. Y mejor aún: Su rival que ahora estaba en ventaja directa, sucumbía dos filas detrás ¿Que mas se podía pedir?

Apenas descendió de su RB13, Verstappen sacó el hacha reluciente. Desenfadado, prometió que en la largada o como mucho en la primera vuelta, intentaría recuperar lo que creía suyo por derecho.

La lluvia que horas antes amenazaba la normalidad dominguera, se convirtió en una pertinaz realidad. Sopor, humedad, emoción. Charlie Whiting logró evitar su ansiosa neutralidad de riesgos y se dio la largada. Sebastián, quiso “barrer” a Max, algo que su mentor Schumacher hizo muchas veces bajo la complacencia de FIA pero no contaba conque aparte de la carencia de fineza en su maniobra, Kimi, que vio una oportunidad enorme de al fin tomar el botín aunque sin saber como iba a llegar a la primera curva, se proyectó en línea recta recibiendo la maniobra lateral de esquivación en Verstappen. El resultado, un caótico sandwich que anuló a los tres autos y algo mas: Anuló lo que es un campeonato emocionante.

¿Y Lewis Hamilton? Tomó el control expedito del Gran Premio. Macizo, preciso, sin aspavientos. Superó las tensiones que Maylander significaba a cada rato que salía. 28 puntos de ventaja y que además deja a Vettel entre su espada y la pared de Bottas que sin brillar propiamente, ahora mira con complacencia la suerte de que podría tener de tomar el botín de Vettel.

Así, se ganan y se pierden campeonatos. Rosberg logró sortear todo esto en 2016 y terminó tan destruído que se excluyó del juego de tronos. Y ahora aparecen en el horizonte los temidos circuitos como Sepang en donde la teoría solo indica que la W08 tendrá ventaja.

Pero a fin de cuentas solo se necesita que la suerte cebada sobre el portentoso Hamilton le falle pronto y que Sebastián recupere su sindéresis y gane. De no ocurrir, entonces todo estará sentenciado gracias a como un factor “externo” logró minar la precaria faceta emocional del alemán.

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Día a día, Max Verstappen, Vettel

Camino al campeonato: Mercedes golpea al rostro y en casa (Monza)

Lewis Hamilton, Mercedes, Monza, 2017

No siempre se pierde con sensación de victoria. No siempre es tan clara la sensación de que se perdió una batalla pero que la guerra esta allí, a mano para ser alcanzada. Así abandonó Ferrari Spa-Francorchamps con las esperanzas de Vettel y Arribavene -Piloto y equipó- de que la minimización de daños en Bélgica había abierto la esperanza real de que en casa se pudiese revertir la situación y alcanzar una gran victoria en la que la vigorización del ánimo les devolviese al camino ganador exhibido en 2017.

Pero no fue así. Y vaya que sino. Ni en seco ni en húmedo los bólidos rojos pudieron seguir la implacable estela de la gendarmería plateada. La suposición de que el W08 no era tan favorito en un circuito de pura velocidad quedó hecha trizas. Quizás, se subestimó el rendimiento térmico a temperaturas altas que no ocurrieron en Bélgica pero… ¿Y el sábado bajo húmedo entonces no debió ser distinto?

No, no lo fue. Lewis Hamilton ya es dueño absoluto del apartado de poles y en competencia fue tan preciso, velóz y determinado como es su norma y alto nivel. Y para más, Bottas emergió con la confianza necesaria para apartarse de los rebeldes de la zona media (Ocón, Stroll) que hicieron un gran trabajo también beneficiados de las penalidades de Red Bull que quizás habría terciado mucho mas en la pugna del podio como se hizo notar el P4 del admirable Ricciardo.

Ahora y por primera vez en el año, Hamilton es líder y Mercedes es aún mas claro dominador en el tablero de constructores. Las renovaciones de futuro en el plantel rojo no surtieron efecto especialmente en el inestable Raikkonen. El futuro inmediato es mirado con ansiedad y Ferrari necesita recomponer sus piezas, analizar su auto y probarse que la rápida preocupación-reacción en la transición Hungría-Bélgica ha quedado atrás.

 

 

 

Deja un comentario

Archivado bajo Día a día, Lewis Hamilton, Los "Después" de los GP

Camino al campeonato: 7 puntos y la tensión crece.

Resultado de imagen para vettel y hamilton

Lewis Hamilton consiguió su objetivo. Sacó lo mejor de su casta y se anexó un Gran Premio de Bélgica bajo máxima tensión. Hilvanó un gran fin de semana y fue vigorizado por otra estadística de lujo: Haber alcanzado las poles de por vida de Michael Schumacher. Lo tiene servido para que consiga una mas y sea el amo absoluto de tamaña referencia: No es solo un tricampeón sino es un extraterrestre a una sola vuelta.

No equivocó y exprimió su W08 al máximo en el monumento verde que es Francorchamps. Escuchaba el siseo agresivo de la mamba roja de Vettel que estuvo a la altura de los acontecimientos, solo que no fue suficiente. Ambos; Demostraron porque son la auténtica referencia de la Fórmula Uno moderna, dos fenómenos obsecados con mas logros, líderes a su manera, inspirados. Demoledores.

Ahora bien ¿Podía esperar Hamilton y Mercedes tal condición extrema de exigencia tras Hungría? El mismo Totto Wolff confió en vacaciones que Ferrari sería rápido en “determinado circuitos” como ocurrió en las inmedaciones de Budapest. Y aún así en ese entonces, la W08 pudo presionar en firme. Pero la teoría técnica insinuaba que en Maranello tendrían un compromiso difícil para catapultar a la SF70H en su mejor forma tras lo observado en Austria o Uk.

Pero Ferrari, estuvo a la altura del compromiso. Y de que manera. Tanto, que el mismo Hamilton ya le define como el auto “favorito” y los chicos de Arribavene no dudan en asomar con valentía el compromiso inmediato: El hogar en Monza.

7 puntos mellados harán que cada milímetro que se calcule se convierta en rendimiento. La carrera por el desarrollo esta allí, latiendo en Brackley y Maranello. En circuitos veloces o sinuosos la “scudería” esta lista para probar su valía. Mientras, la gendarmería alemana enfila sus acorazados con alma de “divismo” y la misión de no tolerar puntos flacos. Háganse a un lado Bottas o Ricciardo. Los puntos son para estos dos titanes y la lucha se augura espléndida hasta Abu Dhabi.

Deja un comentario

Archivado bajo Día a día, Lewis Hamilton, Los "Después" de los GP, Sebastian Vettel

Camino al campeonato: ¿Quién lo hará mejor?

Resultado de imagen para BOTTAS HAMILTON VETTEL

Finalizando el período vacacional, la Fórmula Uno vuelve a sus andanzas. Atrás quedan los largos días de noticias que no son noticias sino casi silbidos de pasillo, comentarios espaciados en oficinas y eventos que se puedan sacar con pinzas a los protagonistas. Lo que se viene ahora es vertiginoso dentro y fuera de pista con dos Grandes Premios de altísimo voltaje tradicional: Spa y Monza. Añejos pero raramente tibios o decepcionantes. En el caso de lo que se vive en el valle de las ardenas es una feliz alineación de motivos y razones que lo han hecho sobrevivir en el tiempo con pausa incluida. Casi 7 kilometros que el mejor diseñador de video juegos habría no podido imaginar y que recibe a los relajados -en teoría- protagonistas. Y aunque sin duda los volantes habrán hecho sus planes para desconectarse, cuesta imaginar que lo propio sucedió en las factorías que si bien obligatoriamente deben dar descanso a sus “plantillas” no es menos cierto que ciertos departamentos claves habrán quedado trabajando en silencio, intentando conseguir alguna ejecución del mas mínimo desarrollo que plante una mejora así sea de milésimas de segundo en sus monoplazas.

En medio de esto, son en la teoría tres equipos y cuatro pilotos los que tienen opción al título: Mercedes, Ferrari y Red Bull, Hamilton, Bottas, Vettel y Ricciardo. En el caso de los energéticos de Milton Keynes con el consistente australiano a bordo, imaginar que sean enemigos prácticos reales signifcaría una hecatombe revolucionaria en el RB13 lo cual por supuesto es casi impensable o un cataclismo de sucesos que marginen a los que tripulan al plantel germano e italiano.

Entonces, centro mi opinión en los tres volantes y los dos equipos con opción real. El finlandés que llegó de emergencia para sustituir al recién coronado campeón tuvo un inicio titubeante que hizo temer un tiempo muy duro para su gesta y la del plantel campeón. Con el pasar de tres carreras, Bottas ha precisado una notable perfección de sus habilidades y ya no es ganador de una sino de dos carreras, tres podios y una madurez y sensatez óptima para postularse como un candidato real. Aunque el escepticismo siempre rondará la mente de quienes creen que Hamilton lo tiene a favor como número uno en Mercedes, lo ocurrido en Hungaroring con la devolución de la plaza al nórdico a manos del inglés ha puesto en claro que no es tan así. Bottas, no tan cercano de Vettel, dependerá en todo caso de que una situación fraticida se dispare entre Sebastián y Lewis que tienen mucho mas experiencia y linaje y que -además- son competidores de alta tensión y factura. El de Ferrari cuenta con el respaldo obligatorio de Raikkonen y su equipo y solo la duda de su futuro inmediato podría perder el centro. Mientras; Su compañero de equipo es un rival feróz y despiadado que hará cobrar cara su nobleza y pulcritud. De momento todo son sonrisas pero seguramente cambiará.

Los 14 puntos de ventaja para Vettel a estas alturas pesan mucho. Su equipo volcado a si mismo, un auto flexible y que teóricamente habría superador el ecuador de los problemas de fiabildad y su animosidad y foco absolutos le posturan como un favorito lógico. Por contra, Hamilton ha tenido momentos brillantes pero ha sufrido los avatares del capricho en su W08 para que sea manejable y reglable a la perfección. Curiosamente, dichos deslices han sido mejor manejados por su novel coequipero. Para Lewis, la obtención del respaldo pleno del equipo en la lucha por la gesta de pilotos demorará mas y ello es un punto en clara contra. Ahora bien, si el poderoso ritmo observado en circuitos como Montmeló, Zeltweg y Silverstone se reproduce en la mayoría de los veloces trazados del resto de campeonato, su inspiración natural podría resolver las cosas para un final dramático de temporada.

Hay mucho de lo que vamos a vivir y disfrutar. La Fórmula Uno promete un final de temporada exultante.

Deja un comentario

Archivado bajo Día a día, Lewis Hamilton, Sebastian Vettel, Valtteri Bottas

Hungaroring: Conclusiones pre-vacacionales.

Start, Hungaroring, 2017

El Hungaroring es curiosamente cada vez mas popular. Los últimos años han traído carreras interesantes y han dejado atrás esa esencia de circuito trabado, sucio, procesional. Aunque lo visto hoy se corresponde a una carrera mayormente táctica, no quepa duda que su esencia ha sido cumplida y el parón vacacional se presta con muchos análisis dejados tras la justa en Budapest. A fin de cuenta no existe un circuito en Fórmula Uno que represente mejor la esencia de un piloto de monoplazas desde sus mas tiernas edades.

Ferrari saca las palmas pero ¿convence?

Tras los reveses asestados por Mercedes en lo que fue un claro salto de los germanos en evolucionar a su W08 de manera notable y redimiendo al monoposto rojo, Maranello confirmó que su bólido es capáz de plantar pugna y estar arriba pero en circuitos donde los ajustes de los reglajes necesiten de una puesta en escena nítida de adaptación. La lectura es que la SF70H es eso, un auto excepcionalmente amoldable a todo lugar pero… ¿Prueba que Ferrari revirtió la tendencia descrita en los tres previos escenarios? Uno puede pensar que tendrán unas vacaciones complejas exprimiendo a su monoposto porque Spa y Monza van de algo muy distinto que Hungaroring o Mónaco.

Por demás, Vettel hizo un gran trabajo con ese caballo indomable en su dirección. Enorme esfuerzo físico y de talento. Sin embargo, mejor aún Kimi que era claramente mas veloz y le protegió asertivamente desde la misma arrancada.

Rumores hablan de una renovación idéntica del plantel. Si a Marchionne no le van las colisiones de Giovinazzi (cambiar pañales pues) como ha sido la tradicional dinámica de Ferrari y si no va a revertir su opinión sobre Alonso ¿Que mejor opción tendría?

Mercedes: Perdiendo también se gana

El mismo viernes, Hamilton y Bottas cayeron en cuenta que sus fantasmas regresaban. El poderoso W08 cedió ante los caprichos del Hungaroring. A ratos rápido, en otros momentos inconsistente. Había velocidad y grip pero el balance en general no era homogeneo. Y el perfeccionismo de estos días no da espacios para lo heterogeneo. Así, y con la amenaza no solo de Ferrari sino de Red Bull asumieron su condición de inferiores. El sábado consiguieron a una vuelta estar detrás de los rojos y el domingo conservaron dicha condición siendo capaces de ejercer una presión tremenda en ritmo de carrera pero sin mayor éxito.

Lo ocurrido entre Hamilton y Bottas es una excelente noticia para el equipo como unidad, para Hamilton que prueba su integridad y para la Fórmula Uno. Devolver la posición tras una órden concreta y una promesa en pista es algo difícil de imaginar en -Por ejemplo- Ferrari que tanto ha insultado a la Fórmula Uno en este aspecto con los episodios recordados con Schumacher-Barrichello o Alonso-Massa. Bottas es un legítimo (aunque improbable) contendor al campeonato que hizo un sólido trabajo en Hungría.

¿Que Mercedes podría tirar el campeonato por tres puntos en la pugna Hamilton-Vettel? Es cierto. Pero lo que ganaron hoy en imagen y marca ante sus millones de fieles compradores de sus gemas posiblemente compense ello. Puede leerse “Naive” pero es preferible este tipo de noblezas y desmitificar que la Fórmula Uno es solo una carnicería indigna en donde ganar es lo que cuenta a costa de la moral competitiva de un piloto.

Red Bull: Deseo y decepción

El viernes prometió mucho tras el cómodo dominio de Ricciardo. El australiano no guardó su sonrisa y usual optimismo y confirmó que la evolución del RB13 casi se sentía como una especificación “B”. Verstappen pese a ser un “amateur” no opinaba lo mismo. El sábado, todo cambió a la “Normalidad” y es que si bien los toros alados estaban cerca, no pudieron plantar cara a Mercedes y menos aún a Ferrari.

El ritmo del domingo observado en Verstappen confirma que la evolución del viernes al domingo había permitido armonizar el nuevo paquete que de seguro, llegó con el riesgo de la inestabilidad. Se jugaron esa baza para intentar ganar un imposible y no les resultó.

Mención aparte el incidente entre Max y Daniel. Uno quiere creer que el ojo de vidrio de Marko se habrá posado de manera severa sobre la humanidad del holandés que no puede creer que su talento este por encima de la sindéresis natural. Por fin acepta que fue su culpa haber tirado a Ricciardo en un incidente que “No fue de carrera” mas allá de la bienvenida libertad de pugnacidad.

Y recuerda Max: Brillante pero amateur.

Con 10 segundos encima pudo llegar muy cerca aún lo que confirma que ese incidente tuvo un costo grande y que los Toros podrían haber terciado en el podio y haber azuzado aún mas a los hoy ganadores.

Zona media: Hulkenberg, Magnussen, Alonso, Sainz…

Apareciendo McLaren en la zona media y con un Sainz realmente inspirado, Force India se encontró en el gramado del Q2 sabatino y enfrentó el domingo una carrera con mejor ritmo para sumergirse en la zona de puntos pero eso sí: Sin desbancar a los españoles que sacaron brillo de sus respectivos talentos al punto, de tocarse. Un día antes apagaban velas de cumpleaños…

McLaren tiene el calco perfecto de como batir a sus rivales en Hungría… Si tuviese un propulsor decente. El problema de las conjugaciones es ese: La hipótesis. Según los últimos rumores, Honda seguirá con McLaren y viceversa. Woking no consigue solución de tomar el riesgo de Renault y ya sabemos que Ferrari o Mercedes no quieren ni van a suplirle.

Carlos Sainz exhibe su mejor cara en talento en un fin de semana magnífico donde estuvo además ajeno a problemas (Aunque por poco con Alonso ocurre el caos) y vende su imagen de seguro para reverdecer su apetito por salir de Red Bull.

La pugna Magnussen-Hulkenberg con todo y palabrotas ha colocado como en la zona media se están dirimiendo los fragores. Toro Rosso apenas esta dos puntos atrás de Williams y nada lejos están Renault (Que hoy pierde por fiabilidad) y Haas. Dramática lucha. Si usted hace el ejercicio de imaginar que tres presupuestos desfasados como los de Mercedes Ferrari y Renault reproducen en resultados ¿Que tendría?

Paul Di Resta: La oportunidad la pintan calva.

Un inciso menor de salud para Felipe Massa le abrió la puerta a un jóven pero Maduro Di Resta. Por donde Paul ha pasado, ha dejado la imagen de volante rápido y conciso. Podría ser un excelente sustituto para Massa en un equipo con brújula otra vez perdida. Llegar de pronto y colocarse en el casi mismo ritmo que Stroll (Que además recibe toda la atención de Williams por sus condiciones y lento inicio de temporada) no es cualquier cosa.

Quizás haya renacido una nueva opción en el mercado de fichajes. Quizás solo haya sido una alegría pasajera.

 

Deja un comentario

Archivado bajo Día a día, Los "Después" de los GP

Silverstone: Quizás Lewis sea un gigante.

Resultado de imagen para lewis hamilton silverstone 2017

Caer en cuenta en lo “grande” que es un piloto en la Fórmula Uno moderna podría ser un asunto espinoso y complejo. Tanta perfección, tanto mercadeo, tanto tecnisismo, tan estrechos los márgenes… No son pocos los que desmeritan a individuos como Alonso, Vettel o Hamilton porque sus logros estadísticos están repletos de máquinas superiores, mentores estratégicos en sus carreras y por supuesto, equipos gigantes en recursos que parecen construir una muy importante parte de la carrera del volante dejando una responsabilidad menos impactante de lo que veíamos en décadas previas al 2000.

Pero unos de esos “memes” de las redes sociales actuales me ha hecho detenerme sobre Lewis Hamilton: En una temporada en la que tiene un rival a la par como lo es Sebastián Vettel (Nada menos que un tetracampeón) en un equipo de la talla de Ferrari, tres de sus cuatro laboriosas victorias de este año han sido bajo la figura del “Grand Chelem” que es el dominio absoluto de todo: Pole, victoria, vuelta rápida y liderazgo absoluto en todas las vueltas de la justa disputada.

Lewis hace esto, en medio de una Fórmula Uno que convirtió a los autos en el 2017 es verdaderos misiles al replantear su “downforce” . Ocurrió que en Silverstone un circuito usualmente veloz pero no en extremo como el caso de Monza, Baku u otros; Los volantes no dejaron de comentar lo que sentían en la sucesión de famosas curvas, una especie de carrusel de fuerzas G que parecía no tener fin.

Pues entonces eso: Quizás Lewis sea un gigante. Un tipo que además de su exótico color de piel y su indudable comodidad con el divismo de su imagen, sea un fuera de serie que en el futuro colocaremos en el mismo olimpo de épicos como Schumacher, Senna, Clark, Fangio…  Un individuo difícil, con un ego grande pero a fin de cuentas justo en los límites de la competición. No es un pacato, no es un santo pero en realidad ¿Qué se le puede reprochar? ¿Cuando ha sido explícitamente sucio en pista?

Cuando entonces uno tiene que leer que Mercedes reacciona con firmeza ante la tentación hipotética de Ferrari, o que el inglés podría tener un retiro anticipado cae en cuenta que en su estupenda forma física y mental y en el disfrute que tiene de la conducción vale mas tomarse en serio el papel histórico que esta construyendo. Amo y dueño de circuitos, records, luchas cuerpo a cuerpo y rival al que todos deben temer…

Deja un comentario

Archivado bajo Día a día, Los "Después" de los GP

Bottas: Congelados en el semáforo.

Valtteri Bottas, Mercedes, Red Bull Ring, 2017

En Fórmula Uno se gana en cuestión de milésimas de segundos. Se gana por asuntos como un roce mínimo que te deje fuera de carrera, porque un rodamiento haya afectado tu magnífica caja de cambios por una tolerancia de un micrón en alguna viruta de metal. Se gana y se pierde por esas cosas. Pierde, si el ampollamiento de una especie de “acné” en tus gomas es capáz de afectar tu ritmo de giro en 0,2seg por vuelta. Se pierde si una goma espuma de tu cockpit se suelta, o porque un disco de freno haya recibido demasiada presión en solo 30mts de mas. Así; Bottas ganó por dejar a todos estáticos en el semáforo de largada. A comentaristas, observadores, rivales y comisarios. Para ello, fue el mas rápido en la calificación mientras su compañero tenía que digerir su inexacta suerte, esa que le ha relegado del podio en dos carreras consecutivas y abierto una brecha de 20 puntos en su contra por el campeonato del mundo.

Valtteri probó su valía corriendo con energía y exactitud. Unió principio con final algo no muy sencillo ni usual en Zeltweg que tras la catatónica primera vuelta que marginó a protagonistas como Verstappen o Alonso, se volvió una tediosa procesión con solo valor táctico y que volvió a la vida en los diez giros finales para dejar en el talento humano, la resolución del Gran Premio austríaco.

También se demostró que la psiquis de Vettel esta intacta. Ajeno al barullo de redes sociales e impávido ante acusaciones de toda índole, el alemán tiró de su SF70H como pudo y hasta donde pudo. Afortunado, porque se habrá dado cuenta que tras Mónaco el testigo de rendimiento lo tiene Mercedes solo que a un costo inexacto en fiabilidad. Y afotunado también porque la tibieza de la Federación Internacional de Automovilismo le valió ese podio que no habría sido tal con una pena mas dura en Baku.

El “Red Bull Ring” tuvo su consuelo con Ricciardo asestando su quinto podio en fila. Que casualidad que Verstappen, el prodigio dorado, tenga ese mismo número de abandonos en el año. Los energéticos siguen subiendo la apuesta sobre Ferrari y Mercedes y cuesta imaginar que no ganen en algún punto del resto de temporada tras la bandeja de plata que Baku resultó para el australiano. Notable.

Para Hamilton, las cosas tienen un color gris como su auto. Queda mucho campeonato pero Vettel esta preciso, conciso y decidido. La avanzada italiana solo tiene un flanco débil a la vista, Raikkonen, culpable directo de que en el tablero de constructores no este Ferrari a la par de Mercedes. Por cosas como esta y muchas mas, el campeonato tiene aún mucho que decir pues Lewis no lo dejará así de sencillo. Mercedes necesita sacar mas milésimas a la W08, Ferrari hará lo propio.

En Silverstone nuevamente todo será cuestión de perfección. El mínimo resquicio y pierdes.

 

Deja un comentario

Archivado bajo Día a día, Los "Después" de los GP